La Fundación Beteguma es una organización no gubernamental ambiental y Cultural, sin ánimo de lucro, creada mediante escritura pública No. 064 del 23 de enero de 1997 de la Notaría Segunda de Quibdó. En su quehacer cultural viene adelantando desde su creación acciones de participación ciudadana con el ánimo de rescatar, revalorar, proteger y divulgar el Patrimonio Cultural y Ambiental del Chocó, a través de programas de participación interinstitucional que velan por la protección del Patrimonio Cultural de esta noble tierra.
Beteguma es una iniciativa que realizamos un grupo de amigos de diferentes disciplinas y saberes cuya reflexión se cifró en la preocupación por el deterioro progresivo del medio ambiente a nivel mundial y particularmente en el Chocó, nuestro laboratorio de aprendizaje; dicha reflexión nos empujó a tratar de velar por la nueva actitud del hombre frente a la naturaleza como fuente de vida .
La Fundación Beteguma es y trabaja como una organización No Gubernamental, sin ánimo de lucro con asentamiento en la ciudad de Quibdó-Departamento del Chocó-Colombia, que tiene como objetivo principal promover el desarrollo económico, social, cultural y ambiental en el Chocó Biogeográfico, fomentando principalmente la investigación , la educación, la conservación y la producción sostenida de los recursos vivos de la selva húmeda tropical. Nuestro esfuerzo está orientado a la defensa de la vida en todas sus expresiones, en toda su diversidad y a la búsqueda de alternativas económicas que a partir de un uso sustentable de nuestros recursos naturales permitan mejorar los niveles de vida de la población.
Como quiera que trabajamos y velamos por la permanencia de las diferentes formas de vida de nuestro territorio chocoano biodiverso, aunamos esfuerzos en discernir todas las propuestas que en razón de nuestra filosofía y nuestros criterios socio ambientales, económicos y culturales nos sean sugeridas o presentadas para nuestra participación como organismo de gestión y de manejo, dadas nuestras experiencias correlacionadas con los lineamientos y políticas establecidas en la creciente necesidad del tratamiento sostenible y de la seguridad alimentaría, tanto de la diversidad biológica como de los asentamientos humanos, responsables también de la integridad de los recursos naturales, observados todos desde una perspectiva holística y desde un tratamiento interdisciplinario, para que trascienda las fronteras regionales en beneficio racional del planeta que habitamos.
Es preciso entonces promover procesos de participación comunitaria en la conservación de los ecosistemas y principalmente acentuar la influencia en las principales cuencas con el fin de garantizar la estancia del agua en óptimas condiciones para la vida y el desarrollo sostenible.