Nos ha sido dado por Dios a nosotros los chocoanos para vivir como elegidos en medio del barullo de un planeta que se desmorona y cuyas carnes se caen en pedazos, como consecuencia de la ruptura con unos principios de equilibrio entre el hombre y la naturaleza, que tendrá que repensar y remozar…para reimplantarlos, si quiere prolongar su permanencia sobre esta tierra.